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Entrevista a Galeano

Querido Che

Fecha de publicación: 22 marzo, 2003

Lo que sigue a continuacin es una entrevista hecha por Iosu Perales al escritor Eduardo Galeano, publicada en un pequeo libro titulado `Querido Che`.

- Podramos comenzar hablando de la personalidad del Che. El guerrillero de Sierra Maestra, el mito de Bolivia es, tal vez, el ms conocido universalmente. Sin embargo, el Che tiene una proyeccin multilateral que puede resumirse en el factor subjetivo de la revolucin. Es decir, revela, en sus escritos, en su comportamiento, el papel del hombre en la transformacin de la sociedad, el rescate permanente de la utopa del comunismo…

Lo acusaban de voluntarista porque insista mucho en el factor humano. Yo creo que eso no es voluntarismo en el sentido burgus, sino simplemente devolverle a la realidad lo que es de la realidad,
porque las concepciones deterministas, mecnicas, de las que Marx es inocente, colocan la libertad fuera del hombre, como ocurra con Plejanov, que en algunas de sus pginas parece reducir la libertad humana a la libertad de la luna que gira alrededor de la tierra. El Che le devuelve a la conciencia el valor protagonista que tiene en la historia humana. Las concepciones economicistas del marxismo traicionan al marxismo y lo reducen a un mero mecanismo de relojera, como si el socialismo fuera posible porque dio la hora y seal qu tena que suceder.
Hasta en el asma era integral. Hay que subrayar el hecho histrico que en el Che no haba contradiccin entre lo que deca y lo que haca, y eso es lo que no le perdonan los dogmticos. Desafi el poder y el dinero, y se jug la vida. Puso en evidencia a los que practican la doble moral. El Che dijo algo as como cuidado con la codicia, cuidado con las trampas de la codicia y, por eso, para burlarse firmaba Che en los billetes de banco, cuando era presidente del Banco Nacional de Cuba. Deca, cuidado con las concesiones que hacen del egosmo un eje de la revolucin y de la vida, porque esas trampas acaban mgicamente, se encierran mgicamente con la revolucin social, y sobreviven al capitalismo como una suerte de veneno que puede joder el proceso de construccin de una nueva sociedad.

- Ests hablando de un ser humano excepcional. Pero a veces me pregunto si no hemos terminado por idealizar al Che, por construirnos una imagen divina, que mitificamos, porque nos interesa un nuevo Dios.

Despus de su muerte, el sistema se encontr con que el desafo del Che era demasiado peligroso, y entonces intent el operativo cmo te dira?...de asimilacin del Che como artculo de consumo, y ech a circular un Bfalo Bill de izquierda. Entrelazaron al Che con el bang-bang de la violencia, como si su obra y su pensamiento pudieran reducirse a la experiencia militar. Que la izquierda lo haya mitificado no es importante porque es un mito verdad, no un mito mentira que eso s es peligroso. El Che pudo haberse equivocado en algunas cosas. El fracaso de Bolivia no se explica slo por la traicin de la izquierda boliviana, sino que, creo, se equivoc de tiempo y de lugar. Eligi un lugar vaco, despoblado, donde adems, mal que bien haba ocurrido una reforma agraria, y la situacin no era la que l pens que era. All se produjo un dilogo de sordomudos entre el foco guerrillero y el paisaje, entre lo que se supone que es la chispa que va incendiar la pradera y una pradera que no era propicia para la chispa. El Che estaba con su gente en total soledad. Pero no se equivoc de momento y de lugar en su mensaje esencial, y su mensaje resulta enmascarado por una imagen que en el fondo lo traiciona, o ms que traicionarlo lo reduce y amputa a lo esencial, que es un mensaje lanzado a travs de los siglos de los hombres y mujeres, y de los que vendrn despus. O sea, su mensaje va mucho ms all de su concepcin del foco, que puede ser discutido y cuestionado y confrontado con los hechos.

- Quiere decir que lo importante es lo sustantivo, no lo perecedero y coyuntural?

Claro, los hechos terminan por darle la razn. Su concepcin de la revolucin ampliada, no de la revolucin aislada que reduce, que ese fue el drama de la revolucin del XVII en la Unin Sovitica, es importante. Al desaislarse la revolucin, al sentirse complementada, apoyada dentro del continente, se enriquece. Y yo creo que el Che tuvo siempre la preocupacin de que Cuba no terminara siendo una suerte de mancha en el mar, de excepcin de la regla. Desgraciadamente no vivi para constatar la realidad Nicaragense, porque es una suerte de confirmacin de que Cuba no est sola. Desde 1979 para ac la propia revolucin cubana que tan decisiva fue para el triunfo de la revolucin sandinista, resulta en cierto modo alimentada por la experiencia de Nicaragua. Por eso dicen bien los nicaragenses que no se trata de hacer otra Cuba, sino otra Nicaragua. Pero su experiencia que no es calcada, que no es copiada, influye sobre la cubana y viceversa, en un dilogo necesario, y los dilogos que uno sostiene con el espejo o con la pared no son de verdad. Lo que es de lamentar es que el Che no lo hubiera visto con sus propios ojos, sentir los nuevos latidos de Amrica Latina.

- Me parece sugerente la idea de los espejos, en el sentido de que uno solo no basta. No creo que el continente del Che fuera, de todos modos, una estrategia monoltica para Amrica Latina.

La historia de latinoamrica es una historia loca, y su realidad es mltiple y compleja, de modo que hacen falta muchos espejos para contemplar un rostro del resto, el rostro del rostro. Y por eso los esquemas de Amrica Latina terminan, tarde o temprano, por naufragar, porque se estrellan contra los acantilados de la realidad. El Che no se equivoc cuando seal que un cambio sin profundidad no sirve, y los cambios profundos gritan una necesaria violencia, pero tambin dijo que no hay que confundirse, que la lucha armada para cristalizarse requiere de ciertas condiciones, que cuando hay espacios polticos abiertos hay que tener cuidado en meter la pata, o sea muchas meteduras de pata se han dado invocando al Che, contra su consejo y no a favor de las posiciones que mantuvo.

- Me ha impactado siempre esa idea del Che de que el revolucionario debe estar movido por sentimientos de amor. Cuando hace falta acumular tanto odio para decir ya basta!, cmo es posible esa armona de amor y odio?

Yo creo que el amor y el odio van pegados, quien ama la libertad odia lo contrario, cualquier amor que no implique odio es medio sospechoso. Esa idea del Che no es para nada puritana. La realidad de la vida no es la realidad de la moral hipcrita.

- El Che vive?

Mira, en una tierra como Latinoamrica que est gravemente enferma de impotencia, o sea, donde en nombre del realismo se predica siempre la resignacin, y esperar y esperar, y la esperanza se cansa de esperar, el Che es un impaciente, un hombre de esperanza y por eso es un profeta, una especie de Issaas de Amrica Latina, un anunciador de otros tiempos. Tal vez habra que decir que nosotros tambin tendremos la paciencia para esperar al Che, el regreso del Che. Claro, l resucita en cada uno que cree en lo que l crey, y resucita en los grandes movimientos populares de liberacin en estas tierras que no fueron condenadas por ningn Dios a la desgracia que soportan.

Fuente: SoloLiteratura.com y Bolivianet.com

Última modificación: 22 de marzo de 2003 a las 12:04
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